Lo más natural no es lo que pasa todos los días delante de nosotros. Lo más natural y verdadero es lo que está oculto, lo que a simple vista no podemos ver.
Si observamos los verdaderos hechos naturales de todas las cosas, podemos desarrollar nuestro sentido crítico y extraer nuestras propias conclusiones, que serán inherentes a nuestro pensamiento y estarán adaptadas a las necesidades del ser. A este estado de alerta permanente se llega o no se llega. No es una cuestión fácil, es una lenta y costosa toma de conciencia. Una postura que implica no estar indiferente al observar los hechos y las pequeñas cosas que a veces, por estar tan cerca, nos pasan desapercibidos.
Cuando la mente está lo suficientemente ejercitada, después de años de experiencia, surgen con más facilidad las relaciones de lo diverso, y se estructuran en otros sistemas más integrados y unitarios, que dan lugar a propuestas estéticas diferentes y verdaderas, que harán posible otras lecturas y otros significados.

1 Nacimiento del Color

“La couler est l’accord de deux tons. Le ton froid, dans l’opposition desquels consiste toute la thèorie, ne peuvent se definir d´une manière absolue: ils n’existent que relativement”. Baudelaire

Los colores que habitualmente utilizamos están ya de alguna manera presentidos en nuestra memoria de tiempos pasados, y es posible que algunos vean la luz gracias o la necesidad que tenemos de mostrarlos. El color estará en función de nuestra percepción sensorial, objetual, cultural, simbólica, y principalmente de nuestro estado de ánimo y de la concienciación de la inevitable levedad del ser.

El color imaginado y ya deseado depende por tanto de nuestras sensaciones y percepciones, y del talante que adoptemos frente a ellas de acuerdo con los dictados del alma. Pues el alma está compuesta de una sustancia espiritual e inmortal, capaz de entender, querer y sentir, que informa al cuerpo humano y con él constituye la esencia del hombre. Y es bien sabido que los deseos del alma se cuelan con facilidad en ciertos huecos para darles solidez. Es por eso que cuando el alma se enamora de la idea del color e intenta poseerla, ésta toma cuerpo y se hace visible. De la intensa unión entre alma e idea-color, nace el cuerpo del color. Color corpóreo y físico, capaz de revelar con su presencia la impronta del alma que lo ha creado.

1.2 Aspectos Psicológicos del Color

“Del color más claro, como el de la nieve o el de la sal común”2 “Sin ningún tono, debido a la refracción de toda o casi
toda la luz que incide en él” 3

Psicológicamente, es la representación de la pureza. Blanco virginal de novia virgen. Blanco de inocencia del buen cordero y del veraz pastor. Bandera blanca que recibe el regalo de la pluma blanca. Pluma blanca de la esterilidad, de la frialdad, y limpieza de los campos de batalla. Tormenta de blanco gélido. Dulce suavidad. Copo de nieve. Simple y limpia sofisticación. Sábana blanca para amortajar en la pila bautismal.

“Del color de los ranúnculos y los limones maduros, o de un color cercano a éste.”

“Cualquier grupo de colores varían en saturación, pero tienen el mismo tono. Se sitúan aproximadamente en las longitudes de onda entre los 585-575 nanómetros.” “El amarillo es el color complementario del azul y, con el
cian y el magenta, constituye una serie de colores primarios.”

Naturaleza y abstracción. Ámbar cálido que alienta la concentración en las horas de estudio. Demasiada temperatura. Delirio febril, y bilis. Bandera de cuarentena en el mar.

Id al campo a respirar aire puro. El sol de mediodía ciega vuestros ojos. Situación: peligro de muerte inminente. Veneno de avispa y reptil. Estado: bisexual.

“Un color cuyo tono es el del cielo o el de la porción del espectro de color que se encuentra entre el verde y el violeta…”4
“Cualquier grupo de colores, como los de un cielo claro y sin nubes, que tengan longitudes de onda entre los 490 y los 445 nanómetros. El azul es el color complementario del amarillo y, con el rojo y el verde, formo una serie de colores primarios.”

Real mensajero celeste. He leído en tu cuerpo de azul, ciertos ecos de mi juventud. Y en tu frente ultramar el estigma de amar y de odiar.
Con semblante abismado, constante, y tenaz; fiel reflejo de tu condición. Me has traído un recado esencial, en altura y en profundidad.
Silencioso, retamas tu vuelo abisal, y te alejas de mí. Del cielo, y del mar.

“Un color cuya tonalidad se parece a la de la sangre o a la del rubí o que se encuentra en el extremo de las ondas largas del espectro visible.”
“Entre un grupo de colores, cualquiera, como el de un tomate maduro o el de la sangre fresca, que esté situado en un extremo del espectro visible, cercano al naranja, y sea percibido por el ojo cuando la luz, en una longitud de onda aproximada de 740-620 nanómetros, incide en la retina. El ojo es el complementario del cian y figura en una serie de colores primarios junto al azul y al verde.”

Después de tomar su Primera Comunión se desmayó. ¡Madre!, ¡que calor! ¡Sacadla a la orilla del río!. ¡Por caridad!, señora: un refrigerio de vino y pan. ¡Que barbaridad!, ¡que atrevimiento!, ¡déjenos pasar!. Pobre río. No supimos evitar la guerra ni la ferocidad de los combates cerca de tus riberas, y en un arrebato de ira lo vimos todo teñido de sangre fresca.
¡Mirad!, ¡mirad!, por allí va la infame mujer escarlata. ¡Que esplendor!, ¡que aroma embriagador!. Son lágrimas de sangre y de naranja. ¡Que valor!.
La niña albina despierta ya. En sus mejillas va apareciendo rojo coral.

“Del color más oscuro, coma el del carbón o el tizne”. “Sin ningún tono debido a la absorción de toda la luz que incide en él, o casi toda…”

Psicológicamente representa la noche. Negro misterio que anuncia el día, y evocación de la brujería. Negro aquelarre de brujería.
Pájaro negro de vuelo carnal que impregna los bosques de sexualidad.
Mantas negras para tapar la alegría de enviudar.
Brillo azabache para orientar a los hombres cegados de claridad.

1.2 Escalas cromáticas utilizadas en la obra
Los colores del pintor se gestan en la imaginación. Pero la forma en que muestra, el color, su tono y valor, surge de la necesidad de ver la luz.

A veces procede de húmedos embarazos y entonces necesita de esa pálida luna, pues son colores tiernos, y pueden morir en el intento de querer sobrevivir. Su apariencia depende de miradas aterciopeladas que los acaricien, y de una atmósfera propicia, esto es: un cielo despejado de nubes, un aire limpio y transparente, y una temperatura y humedad relativas. Su escala cromático sería:
colores: Albus, Glaucus, Cándidus, Flavus, Cerúleos, y Pallidus.

Los colores nacidos en visible oscuridad, son las parejas formadas por el color soñado de un momento dado, y las mezclas de determinados tonos locales. Las variaciones que surgen a partir de estas mezclas son infinitas. Su escala cromático se situaría en:
colores: Citrinus, Puniceus, Rufus, Croceus, y Rubeus
Colores de la ausencia. Nacidos todos ellos con el fulgor del brillo inmaterial, signo y revelación de su renuncia. Ante ellos la vista se instala en serena contemplación, y nuestra menta inicia una “Vita Nuova”. Formarían la siguiente escala cromática

colores: Rubicundus, Purpureus, Venetius, Lividus, Lazulus, Fuscus y Niger.

Las características más sobresalientes del conjunto de obras que coherentemente presento como una unidad, y que se refieren a ella como rasgos más sobresalientes de una lectura puramente formal, se pueden reducir a tres:

1. Son todas ellas, obras que no mantienen con la realidad ningún punto de contacto, por lo que podrían clasificarse como pertenecientes al arte abstracto o no figurativo del movimiento moderno. Pero pertenecen a un campo peculiar de las pinturas no representativas o ilusionistas, aquel que no deteniéndose en la constitución de un lenguaje meramente formal, trascienden el restringido vocabulario artístico para dirigirse hacia la consecución de un arte que en cierta medida podríamos calificar de “religioso”.

2. Utilizan un conjunto muy limitado de formas y colores, hasta el punto de ser prácticamente pinturas monocromáticas, con el objeto de centrar la investigación artística en la constitución específica de la sintaxis de un arte totalmente liberado de la figuración tradicionalista.

3. Todas, presentan una “estructura espacial” semejante en su ordenación. Así, nos encontramos constantemente con la elaboración de un “enrejado geométrico y lineal” que corta y limita los vacíos abiertos, utilizados como fondos expansivos de los cuadros”

Notas: 1 Pérez Estrada, Rafael. “Tratado de las nubes”. ED. Renacimiento. P. 26 Madrid. 1990
2 “Oxford American Dictionary”; publicado por Oxford University Press, Nueva York, EE.UU., 1980
3″Collins English Dictionary”. Publicado por William Collins Sons & Co. Ud, Londres y Glasgow, 1986.
4″Webter´s Ninth”. New Collegiate Dictionary. publicado por Merriam-Webster Inc, Springfield. (Massachusetts). 1993

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